OTRO DÍA MÁS…

…tengo la suerte de tener trabajo.

Tengo la mala suerte de tener un trabajo en el que cada día es igual al anterior. Sentada igual. Diciendo las mismas palabras.

Me gusta mi trabajo. Pero a veces propondría un día diferente.

Como el hombre de la peli de Chaplin. Todo el día atornillando los mismos tornillos.

A veces me gustaría proponer un día en el que el tornillo gire para mi.

Tengo la suerte de tener una casa.

Al principio era genial. Independencia. Después eres dependiente.

Siempre pendiente de ella. Siempre pensando en ella.

Es genial cuando te olvidas de tu casa. De limpiarla. De ordenarla. Pero es genial cuando llegas después de unos días y llegas a tu casa.

Me encanta mi casa. Me encantaría que se ordenara.

Los días pasan lentos en casa y rápidos en el trabajo.

No sé en que momento decidí todo esto.

Pero cuando no estoy en casa ni en el trabajo, soy feliz.

Y cuando estoy en casa o en el trabajo, soy feliz.

Quizá no es cuestión de tener o no trabajo. De tener o no tu propia casa.

En casa de mis padres. Sin trabajo. Era feliz.

Voy a hacer una tarta.

LA IMPACIENCIA…

… puede hacer estragos en el sistema nervioso de una persona.

Mañana, después de diez días de eterna agonía metafórica será el momento de saber qué se esconde detrás de la casilla naranja.

La curiosidad … mató al gato.

¿Alguien lo duda? Tengo ganas de saber, de conocer. Tengo la impresión de haber consumido mis siete vidas en éstos siete días.

Soy consciente del momento socio-político en el que transcurre esta situación. Conozco la problemática. Las posibilidades reales. Las estadísticas.

Pero aún así sólo pienso en mañana. Pienso en coger el teléfono y que con una sola frase mi realidad laboral cambie.

No todo está perdido. Todo está por llegar.

…COMENZAMOS EL AÑO…

… y como dice la frase ”la primera en la frente”.

Primera entrevista de trabajo de este año y ya ha ido cuesta abajo.

Tengo verdaderos problemas para que se tenga en cuenta mi titulación en Cantabria.

No hay centros que ofrezcan esos estudios en esta Comunidad Autónoma, por lo que tampoco tienen conocimiento de que exista mi título.

Intento pensar que el problema es el desconocimiento, y no las ganas de desconocer.

Intento pensar que se dejan llevar por el ”mejor lo malo conocido”, sino ¿Cómo explicar que para un puesto de Animadora Sociocultural no les convenga una Técnico en Animación Sociocultural?

En cada entrevista me enfrento a personas que me indican que no tengo estudios, que estos estudios nos existen, o como en esta entrevista: ¿Que cursillo es este?

Intento pensar que en algún momento encontraré a alguien que sepa y comprenda los estudios que he cursado y que además sea consciente de que no es lo mismo que ser monitor de tiempo libre. Es otro de los grandes errores con los que me he encontrado.

¿Debería conformarme con ser monitora de colonias y dar clases de manualidades por cinco euros la hora dos horas a la semana? ¿Debería olvidarme de la programación cultural? ¿Olvidarme de ser Animadora Sociocultural?

La pregunta es: ¿Debo rendirme al limitado conocimiento cántabro sobre especialidades? ¿Debo lidiar contra el desconocimiento de las entidades públicas? ¿Debo desistir de mi vocación?

…Y CREÓ EL TRABAJO…

El trabajo es aquello que me encanta hacer cuando estoy tumbada en el sofá.

Esto es, es lo que me encanta cuando hablo de él, pero es lo que odio cuando estoy en él.

Es una relación amor-odio.

La pena es, que es mi medio de vida. O al menos intentaré que sea mi medio de vida. Algún día me ayudará a tener ‘Mis ingresos’.

Por ahora todavía no tengo suficiente dinero como para vivir sola.

No tengo suficiente dinero como para vivir con alguien.

No tengo suficiente dinero como para irme de viaje y olvidar que no tengo suficiente dinero.

No tengo suficiente dinero ni para emborracharme para olvidar que ni tengo suficiente dinero, ni puedo irme de viaje, ni puedo vivir con alguien, ni puedo vivir sola.

Por todo esto. No sé que hago trabajando. Por que al final no tengo dinero.

Busco pluriempleo en horario de mañanas.

Un saludo y un beso a todos as.

Vivir felices.

Con dinero. O sin dinero. (Hago siempre lo que quiero.)  

…SIGAMOS SOÑANDO…

Parecía imposible. 

En ese momento en el que piensas que las cosas están perfectas. En ese instante en el que te parece que todo coge forma. 

Solo en ese punto todo puede pasar. 

Por fin contenta, feliz, con ganas de hacer las cosas bien.

Sin importarme esas cosas que no te tienen que preocupar. Sin perder el sueño por aquello por lo que nunca hay que perder el sueño. 

Y pienso, ya esta, he conseguido estar genial. Lo he conseguido sola. Y no me importa estar sola para disfrutarlo. 

Pero ocurre. Algo bueno, aun mejor, eso ocurre. 

Pasas un poco de miedo, incluso tiemblas, y hasta te parece increíble que todo esté ocurriendo. 

Esperemos a ver como avanza. Si esto toca suelo, o techo. 

Pero por ahora disfrutemos de las cosas buenas que nos llegan solas. De las cosas que sin saber como aparecen de la nada y nos alegran los ratitos en los que sin darnos cuenta nos acordamos de aquello que nos hace reir sin motivos claros. 

Hoy me he descubierto sonriendo en el coche, sola. Feliz. Disfrutaré de ello.