HACE MESES

Hace meses que te observo,

Como me miras,

Como me tocas,

Como piensas en mí.

Hace meses que creo que muero,

Por que te fijas, 

Por que me atiendes,

Por que crees en mí.

Hace meses que no entiendo,

Cuanto te quiero,

Cuanto te admiro,

Cuanto vas a tener de mi.

Y es que hace diez meses que naciste de mí,

Que te tuve en mis brazos tan preciosa y frágil,

Tan capaz de aprender y vivir,

Hace tanto que ya no sé seguir sin ti. 

EL BESO

Con doce años decía que los besos no importaban.

Con quince, que no eran más que piel con piel.
Sino sentías nada no tenían sentido ni tampoco pies.

Con veinte no sabia vivir sin él.
¡Madre mía! ¡Que momentos! ¿Solo piel con piel?

Con el tiempo se convirtió en infiel.
A veces servía de traición, a ratos solo era pasión.

Con veinticinco un arrebato que me condujo a él.

A los treinta creí haberlo perdido pero todavía se encuentra bien.

Los besos son como los dulces en un pastel.
La vida, a ratos, nos regala trozos inmensos por doquier.

PASADO

Hay días en los que termino mentalmente extasiada.

Creo que es uno de los defectos que tenemos las mujeres;
Ser tan mezquinamente sensibles y reflexivas.

A veces no dejo de recordar y desearía olvidar.
Otras veces necesito recordar y me obligo al olvidar.

Siempre creí que los recuerdos son aquellos actos que nos muestran el camino a seguir, las enseñanzas que el tiempo nos propone para mejorar nuestro futuro.
El pasado tiene la virtud de enseñarnos las piedras con las que no debemos volver a tropezar.

Pero ciertos días, mi alma, mi cuerpo, me pide devolverme aquello que fue mío, regresar a aquel momento en que todo tenia algún sentido.

Ponemos en duda todas las decisiones e imaginamos un presente diferente.
Ese día nos perdemos, nos dejamos caer, ¡pero se está tan bien!

Creemos que ese mundo diferido por un momento es posible, y que lo que sentimos por fin tiene sentido.
Que el pasado es reescrito y el futuro está en el aire.

Todo es precioso. Todo es perfecto.
Pero de pronto recordamos que no es más que aquello que quisimos, y que ahora ya está perdido.

Todo ha cambiado.

Nuestras decisiones son contratos que vamos adquiriendo con los años y con el paso del tiempo hay que saber administrarlos.

Nos hemos hecho mayores y ya no valen los ‘y si…’.
No sirven los ‘algún día’.

Hay que tomar iniciativas, dejar el pasado.
Recordar el paso del tiempo con cariño, las decisiones pasadas con comprensión y dejar de reflexionar sobre el olvido y el recuerdo.
Sobre tú y yo.

Debo de pensar en los recuerdos que aun no he construido, que serán aun mas bellos, que serán aun más completos.

Por que la vida nos depara cosas increíbles. Sensaciones impresionantes.

Te deseo lo mejor en nuestro viaje;
Por qué aun te quiero.
Por qué aun no te olvido.
Por qué siempre, eres mío.

MEJOR SIN PENSAR…

A ti te preocupada el camino, a mi estar contigo.
Para ti la distancia, para mi tu abrigo.
Los días terminaban en noche, y despertaba dormida.
A mi me preocupaban tus dudas, a ti te podían mis ganas.
Me moría por verte, pero te olvidabas de creerme.
Pero el tiempo pasa, y cura las heridas.
A ti te preocupa quererme, yo ya te he querido.
Los dos quisimos como si no hubiese un mañana.
Ahora toca rendirse, equivocarse de camino.
Reescribir nuestros miedos, aprender del pasado.
Reconocernos entre arrugas, las que llenan nuestras manos.
Disfrutar del pasado, teníendote a mi lado.

TE HAS IDO…

Hoy he soñado que todo era como siempre.
Que no te habías ido.
Que aún me volvías loca.
He soñado que todavía estabas a mi lado.
Que podía contar contigo.
Que aún soñabas con la música, que aún sentías demasiado.
He soñado que no te habías marchado.
Que la muerte había pasado de largo.
Que los pecados eran míos, y lo tuyo perdonarlos.
Por un momento he creído que todavía estabas conmigo, decidiendo sobre el destino, que tú y yo no compartimos.
Qué triste no decirte nunca que no quería que te fueras.
Qué difícil es pensar que marchaste para no volver.
Y tu canción de blues contará que fuimos extraños en el mismo tren.
Qué me olvidaste durante un precioso instante, ese en el que saltaste de él.
Ya nada será igual.
Pero hoy soñé que te tenía.
Que estabas a mi lado.
Que la vida era para vivirla.
Que te tenía junto a mi, aunque fuera tocado.
Y ahora tengo un nudo en la garganta y se me olvida respirar.
No me olvides estando donde quieras estar.
Yo no olvido. Volveré a soñar.