EL BESO

Con doce años decía que los besos no importaban.

Con quince, que no eran más que piel con piel.
Sino sentías nada no tenían sentido ni tampoco pies.

Con veinte no sabia vivir sin él.
¡Madre mía! ¡Que momentos! ¿Solo piel con piel?

Con el tiempo se convirtió en infiel.
A veces servía de traición, a ratos solo era pasión.

Con veinticinco un arrebato que me condujo a él.

A los treinta creí haberlo perdido pero todavía se encuentra bien.

Los besos son como los dulces en un pastel.
La vida, a ratos, nos regala trozos inmensos por doquier.

PASADO

Hay días en los que termino mentalmente extasiada.

Creo que es uno de los defectos que tenemos las mujeres;
Ser tan mezquinamente sensibles y reflexivas.

A veces no dejo de recordar y desearía olvidar.
Otras veces necesito recordar y me obligo al olvidar.

Siempre creí que los recuerdos son aquellos actos que nos muestran el camino a seguir, las enseñanzas que el tiempo nos propone para mejorar nuestro futuro.
El pasado tiene la virtud de enseñarnos las piedras con las que no debemos volver a tropezar.

Pero ciertos días, mi alma, mi cuerpo, me pide devolverme aquello que fue mío, regresar a aquel momento en que todo tenia algún sentido.

Ponemos en duda todas las decisiones e imaginamos un presente diferente.
Ese día nos perdemos, nos dejamos caer, ¡pero se está tan bien!

Creemos que ese mundo diferido por un momento es posible, y que lo que sentimos por fin tiene sentido.
Que el pasado es reescrito y el futuro está en el aire.

Todo es precioso. Todo es perfecto.
Pero de pronto recordamos que no es más que aquello que quisimos, y que ahora ya está perdido.

Todo ha cambiado.

Nuestras decisiones son contratos que vamos adquiriendo con los años y con el paso del tiempo hay que saber administrarlos.

Nos hemos hecho mayores y ya no valen los ‘y si…’.
No sirven los ‘algún día’.

Hay que tomar iniciativas, dejar el pasado.
Recordar el paso del tiempo con cariño, las decisiones pasadas con comprensión y dejar de reflexionar sobre el olvido y el recuerdo.
Sobre tú y yo.

Debo de pensar en los recuerdos que aun no he construido, que serán aun mas bellos, que serán aun más completos.

Por que la vida nos depara cosas increíbles. Sensaciones impresionantes.

Te deseo lo mejor en nuestro viaje;
Por qué aun te quiero.
Por qué aun no te olvido.
Por qué siempre, eres mío.