DESPUÉS DEL TIEMPO…

Hace tiempo que no escribo.

Han pasado muchas cosas.

Si miráis una de las entradas de mayo de 2009 veréis como conocí al hombre de mi vida. Hoy hace 6 meses que nos casamos, y este ha sido uno de los mejores fines de semana que hemos tenido. No por nada en especial, sino por que le miro y todavía le veo igual que hace cuatro años y medio. Sigo riéndome, sigo queriéndole y sigo pensando que todo ha merecido la pena. Las personas buscamos la felicidad desesperadamente. Creo que es desesperadamente por que nos hacemos una idea de lo que creemos que es la felicidad, y la queremos, la queremos mucho y a veces ‘ya’, pero cuando dejas de buscarla y comienzas a asumir el día a día, como venga, bien o mal, comienzas a encontrarla. Y es mejor de lo que jamás habías imaginado.

Hace tiempo pensaba que el día que quisiera tener niños as sería por que mi vida sería aburrida, por que ya estaría en esa fase, de la que te habla mucha gente, en la que se ha ido la ‘chispa’, en el que el día a día con tu pareja es eso, el día a día. Ahora que empezamos a hablar del tema y le doy vueltas, empiezo a pensar que el día que tenga niños as será por que quiero que compartan y sean parte de esta increíble relación, por que quiero que formen parte de nuestra pequeña secta secreta de dos. Estoy segura de que nos cambian la vida, por eso, soy egoista, y quiero un poco más de él todavía, antes de compartirlo.

También, hace unos meses perdí a un amigo. Me horroriza pensar en su accidente. Peor es pensar que sabía que estaba pasando por una mala época y aun así no le ayudé, no pude decirle que estaba ahí, por que mi felicidad me hacía huir de su desdicha. Era mi momento, mi hora de ser feliz, de disfrutar, y su tristeza me llegaba. Por eso era un buen amigo, por que su tristeza me hubiera llegado y me hubiera contagiado. No quería eso. Decidí dejarlo para más tarde. No supe que iba a ser tan tarde. No dejo de pensar en que me hubiera encantado poder contagiarle, yo a él, de mi felicidad, hacerle creer que las cosas siempre mejoran. Que soy la prueba. Aunque el accidente hubiera sido el mismo, aunque hubiese pasado igual. Me hubiera gustado que nos dejase pensando que se puede ser feliz de verdad.

No creo en un cielo ni en el descanso eterno. Sería genial pensar que al menos descansa de todo lo que le atormentaba. Pero la verdad es que creo que un accidente se llevó a alguien que todavía tenía mucho que aprender de la vida, y que solo se llevó una sensación amarga de ella.

Aun tengo amigos y amigas que tienen esa sensación amarga de que la vida les da dos de cal por cada una de arena. Sigo creyendo que es cuestión de actitud y espero poder estar a su lado y hacérselo saber a aquellos a los que todavía tengo cerca.

He querido donar óvulos. La primera vez no ha sido posible. Después de pasar por todo el proceso al final no fue posible. Volveremos a intentarlo en poco tiempo. Quiero saber que ayudo a que alguien de vida a otra persona, que la ayuda y la mima. Que tiene lo que tanto a deseado y por lo que ha luchado. Ayudar a quien se merece la sensación de tener a alguien dentro de ella y la experiencia de traer a esa persona al mundo. ¿Se puede negar a alguien querer ser madre?

La vida te da la posibilidad de ayudar a las personas. A veces puedes, a veces llegas tarde. A veces tardas en darte cuenta de quién y por qué te necesita. Creo que nos debemos algo entre las personas. Ser personas, todas iguales. Ser felices.

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