…RESPIRAR TRANQUILA…

Hasta el día de hoy no sabía que respirar tranquila tenía un precio.

Por suerte el precio lo pagan otros. Una empresa encantadora.

Ya tengo trabajo.

Creo que fue un flechazo. No sé explicarlo. La empresa, el cargo, el sueldo. Todo me chillaba de lejos que tenía que ser mío. Me latía el corazón como nunca. A toda máquina. El pulso se aceleraba solo. Apenas pude dormir bien esa noche.

Estaba allí, llamando a la puerta y de repente, sin saber como, la primera mirada. Nos vemos. Nos miramos. Y así surge, la primera sonrisa. Desde ese momento, ya éramos uno. Solo faltaba que el destino hiciera su parte, y en éste caso tenía nombre de chico alto, simpático y agradable. Él hizo de cupido. Me entrevistó, le gusté.

Y así, hoy, hemos formalizado el comienzo de una nueva relación.

Ya soy parte de una empresa importante. Ya he calado un poco en su corazón. Ahora hay que ir poco a poco, conociéndonos de verdad, en serio. Con tranquilidad. Y luego ya veremos si es o no una relación con miras de futuro.

Gracias a todos as los as que me habéis aguantado mis penas y mis lamentos de parada. Que sean tres millones novecientos noventa y nueve mil novecientos noventa y nueve parados as.

Un beso. De los de verdad.

…AGUANTANDO EL TIRÓN…

Vamos aguantando el tirón. Poco a poco. Con buen humor. 

A penas han pasado dos semanas. Todavía no podemos adelantar nada. 

La búsqueda no ha terminado. Seguimos en ello. Las empresas, las oportunidades de entregar un currículo todavía no se han agotado.

Seguimos temiendo el fatídico momento de la entrevista personal. Pero por ahora lo hemos sorteado fácilmente.

En cuanto a todo lo demás. ¡¡Que más podemos pedir!! Ni un momento para descansar. Si no es una gripe, es una alergia galopante. Si no es una seudo-pulmonía, es un indicio de torcedura en el tobillo. 

Además hay que lidiar con las ‘quedadas’ familiares, los cursillos, el ‘¿Ahora que tienes tiempo puedes pasarte y ayudarme con…?’.

No, no he estado precisamente aburrida. Es más. El otro día tuve un día de ‘descanso’ y casi a punto de creérmelo inicié una tanda de coladas. 

Quien diga que estar en el paro es tener tiempo libre, se equivoca.

Sigo dejándolo caer. Si alguien necesita una programadora cultural, que me de un toque. Un saludito.

…UNA MÁS…

De camino a los cuatro millones. (Datos)

Desde el viernes el camino al que poco a poco ha nido sumándose cientos y millares de personas, empieza a ser también el mío.

En un periodo corto, rápido y casi desapercibido, el mundo ha dado un giro en el que, sin saber ni como, se encuentra extasiado.

No se puede culpar a una persona, a una institución y mucho menos a un solo partido político. La culpa la tiene el mundo, y quienes han negociado con él.

Ahora soy solo una más. Una más de tantos y tantas que poco a poco irán perdiendo su trabajo o inflando la cola del paro a medida que vayan terminándose sus contratos y no haya otros encima de la mesa para poder suplirlo.

Os iré contando las odiseas de mi aventura ”Como tener trabajo para intentar ser independiente con casi veintiséis años y no morir en el intento”.

Un beso!