…MI ‘POSIBLE’ CASA ACUÁTICA…

 

casa acuática

Si piensan construir aquí un barrio…

No sé yo si quiero que me toque un piso.

¡¡Voy a tener que ir con katiuskas!! 

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…RECETA…

Ciertamente estoy a punto de empezar a sentirme culpable por no estar en la cama a estas horas teniendo mañana que estar en el gimnasio a las ocho y media de la mañana. Pero bueno… Hagamos un exceso:

Receta de una cena

Utilizaremos obleas para hacer empanadillas.

Para hacer el acompañamiento pondremos sobre la bandeja del horno dos patatas troceadas en gruesos tacos. Les echaremos sal, pimienta blanca y pimienta negra. Poca. De ambas. Por si acaso.

Calentamos un vaso grande (de sidra, por ejemplo) lleno de agua en el microondas y cuando esta bien calentito le echamos una pastilla de Avecrem dentro y la disolvemos dándole vueltas con una cuchara. Echamos el caldo a las patatas. 

Lo dejamos en el horno unos 20-30 minutos. O hasta que estén doraditas.

Cogemos las obleas y las colocamos sobre unos tazoncitos. Aunque sale mejor si los ponemos en papel de madalenas. Y los rellenamos con jamón cocido, bacon y láminas o ralladura de queso. El relleno se puede variar al gusto; morcilla con huevos de codorniz, chistorra desmigada, panceta troceada, calabacín con tomate natural,… Pero el relleno siempre tiene que estar sofrito con anterioridad. Importante.

Rellenamos las cestas y las metemos al horno hasta que veamos las obleas doraditas.

Si hacemos lo mismo sin moldes, saldrán mini-pizzas. También muy ricas.

Para hacer empanadillas hay que preparar el relleno; atún, tomate, huevo cocido y cebolla. En mi caso sin cebolla. Soy algo así como alergica.

Echamos el relleno encima de las obleas. Un poco solo. No os paséis. Mojamos muy muy poquito los bordes de las obleas con agua. Cerramos haciendo una luna y ”sellamos” con un tenedor los bordes.

A la sartén. Vuelta y vuelta y listo.

Un placer.

Hasta el próximo cursillo de ”como aprovechar un paquete de dieciséis obleas al máximo”

…SE BUSCA SUSTITUTO A ALTRUISTA…

Al haberme hecho el tatuaje, los tatuajes, tengo que dejar de donar sangre durante un año al banco de sangre.

Me siento realmente culpable. La pena me atormenta.

Bueno, igual no tanto. 

Pero me da un poco de penita dejar mi compromiso con el banco de sangre de esta manera durante tan largo periodo de tiempo. 

Os invito a aquellos as poquitos as, pero valiosos as, que soléis visitarme, a que donéis sangre en mi nombre.

Y en el vuestro. Por supuesto. Por encima de todo.

sangre

>>Mañana prometo colgar una receta… o dos<<

…EL FIN…

Quizá suene algo dramático. Lo sé.

He trabajado tres años (menos los meses de verano) en una oficina. Con un equipo de personas a las que he respetado y a las que también he cogido cariño.

Acaban de darme la ingrata noticia de que el veintiocho de febrero será mi último día allí.

Bueno, lo sabía desde el jueves pasado.

He dejado a parte la envidia sana que todos mis compañeros as despiertan en mi, y he empezado a sentir un poquito de pena.

Llega el fin.

Y sinceramente, sé que poco a poco esa pena, esa añoranza, dejará paso a las preocupaciones que conlleva pisar el paro en plena crisis mundial.

Tendré que dejar de soñar con viajes y con la independencia hogareña entre otras ideas geniales y revitalizantes.

Solo voy a seguir los pasos que mucha gente antes que yo ha dado.

Y me da pereza. Los curriculums, las entrevistas, los número de teléfono que no cogen, el móvil que no suena,… La cuenta corriente que se pone a dieta y que cada vez esta más escuchimizada.

Quizá no sea el mejor momento para estar en el paro.

Pero quizá sea el mejor momento para cambiar de aires e intentar algo nuevo. Empecemos por ahí, a ver que tal se nos da.

…E AQUÍ LA OBRA…

Mientras encuentro un momento en el que me encuentre realmente inspirada para contaros mis peripecias y mis sentimientos recién adquiridos (ha llegado el momento en el que me han confirmado que el 28 de febrero termino de trabajar por las tardes), os dejo con la fotografía de mi última obra.

La tortuga que desde ayer ocupa un trozo de mi espalda. Y algo de eso que tenemos dentro.

En mi piel

Lo sé, tiene algunos defectos, pero tenemos que pensar que es realmente pequeña (utilizar de forma comparativa el tamaño de los poros de mi piel).

Es una pequeña gran obra de arte a aguja y tinta negra sobre piel blanca.

Éste es el que una amiga me hizo hace cinco años en la muñeca y que han vuelto a repasarme:

Qi - Chi. Energía interior.